Yo no sé muy bien qué es lo que ha pasado pero hace un ratito yo estaba plácidamente tumbado mirado al cielo en mi carrito con una cara rubicunda y ahora parezco un mago desempleado.
Esta iba a ser la invitación para una magnífica fiesta que tenía preparada para celebrarlo pero nunca la llegué a terminar. Eso sí, la fiesta se dio con toda normalidad y con incidentes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.